domingo, 21 de noviembre de 2010
Just do it!
martes, 29 de junio de 2010
Lo que escucho

jueves, 29 de abril de 2010
Aplastante pero regocijante incertidumbre de la alborada. ¡Cuántas sensaciones puede albergar la simplicidad de los pensamientos, oxidados por la ardua imaginación que en la noche impera! Dudas, certezas, felicidad fugaz, ceño fruncido, y muchos pensamientos que desembocan siempre en la misma incógnita de mi avidez: el anhelo de Odiseo en sus intrépidas peripecias por un amor inalcanzable, por una tierra prometida por la esperanza, acorazada por la infamia de aquella niebla cegadora que tantos pretendientes conllevan en su hacer. La directriz de nuestro deseo arrollador se encuentra en constante mutación, pero siempre variando sobre un eje común; y la única manera de mover a esa base de deseo, es realmente satisfacerla y ornamentarla con la meta alcanzada. Si es la necesidad de la búsqueda de nuevos afanes la naturaleza misma del ser terrenal y material, entonces mi vida tendría que contemplarla como una nostalgia constante en busca de la felicidad. Pero ¿quién sabe distinguir sino, el camino más largo que lleva a Roma del más corto?
Caminos, sueños, odiseas… todo parece pertenecer a una fábula surreal del aire, de las hojas de un sábado de otoño al son de las cebadas consecutivas de un mate con sabor… con sabor a dulce, sabor a canela, aún más regocijante que el mismo pensamiento que lo evoca. Como la rayuela de la vida, las elecciones de las que creemos estar conscientes no son otra cosa que un reflejo, producto de nuestra psiquis condicionada y subcondicionada por quienes nos rodean, por quienes comparten ese mate con nosotros, pero que cambia de sabor a medida que da la vuelta de la vida. Pero volviendo a nuestra intención de elección, está justamente en nosotros saber canalizar los mandatos martillados en nuestro cerebro para elegir las cosas y compañías de nuestra vivencia que queremos que nuestras extremidades implícitas en nuestros sentimientos toquen.
Indago sin embargo en la gran capacidad que tenemos para la antagonía de auto preservación. ¿Por qué será que estamos genéticamente programados para responder eficazmente a los instintos más bajos de supervivencia frente a situaciones adversas que atentan contra nuestro cuerpo, si cuando a nuestra mente concierne, somos licenciados en la autodestrucción de nuestro bienestar? Es curioso cómo la fruta que elegimos de entre todas, la manzana prohibida más venenosa es la que anhelamos incondicionalmente. Es que nos regocijamos con su veneno; sucumbimos ante el éxtasis de la agonía que produce. ¿Acaso será porque sabemos que con esa droga, no seríamos vulnerables frente a un salto equivocado en la rayuela? ¿Sería verdad que es otra manera de bajar el velo a nuestra esperanza del triunfo, y así evitar caer en la desgracia para fortalecerse después de la derrota? Sin más, todas estas especulaciones pueden ser meras especulaciones para justificar la cobardía que subyace. La verdadera fortaleza esta en aprehender a nuestros tesoros más preciados, y no descansar nunca de la aventura de redescubrir siempre sus nuevos valores. Por eso mismo, con ardua fuerza y dificultad, empero mi voluntad contra mi instinto para compartir este divague y aventura de mate de sábado a la tarde de un otoño perdido en la eternidad, con sabor a canela, con mis tesoros más preciados, queridos amigos.
jueves, 15 de abril de 2010
Colores y movimientos, mecanismos de la escencia

Sumido en una avalancha de ilusiones oníricas, mi cuerpo fluye como agua en el agua, sin sensaciones individuales, pero siempre dentro de los preceptos de mi maquinaria perfecta y premeditada ¿Quién sabría explicar los efectos del sueño si Orfeo mismo es el dueño de nuestra cotidianeidad? Y en consecuencia de una lucha de poder inevitable, es el dios terrenal y sustantivo quien vence al verdadero ser de los límites del infinito.
En este caso la herramienta que ese hombre sobrenatural escoge, es mi alarma de las 9am. Entona una canción que incita a una mañana sonriente para apaciguar la fatiga de espíritu que representa el viaje entre los mundos. Sin embargo, desperezado y con una simulada (o quizá hasta forzada) paz mental comienza el día en la vida.
¡Me cansé! Horas, momentos y vidas que podrían haber sido; molinos de mi consciencia que podría haber derribado, son pensamientos que constantemente asedian a mi voluntad condicionada por la prisión de una vida sin realidad, de una vida etérea y binaria. Por eso mismo aproveché aquellos extraños impulsos que rara vez se presentan en la vida, y lo tomé como una nueva oportunidad para reivindicar mi alma metafísica. Mentiría si dijera que ese impulso cayó del cielo. Así es, me despertó el ideal de una mujer que no es, de una musa inexistente, dueña de una morada alojada en las profundidades de mi mente. El ideal de amor y de anhelo del hombre es el que en realidad mueve a sus fantasías y a su afán. Es lo que soy, el ser infinito de Huxley encerrado en una jaula de conceptos, intentando agarrarse de las pocas oportunidades que la Inteligencia Libre te da para saborear la esencia de las cosas en sí.
Acaso se estarán preguntando a que se adjudica el significado del nombre de este blog que combina un término científico con un concepto que asoma a la ridiculez. Comencemos por el significado semántico de las palabras. Cuando hablo de singularidad me refiero a un concepto físico-matemático que expresa la existencia de una zona en la curvatura del espacio-tiempo en donde no se puede definir ninguna magnitud física. Sería el fondo del agujero negro, donde la física de la actualidad no puede encontrar una respuesta, ya que todos los cálculos tienden al infinito. Ahí se cree que existen las respuestas a las grandes incógnitas de la vida, en donde presuponen que se encontrarían las claves para entender las bases mismas de la existencia. La singularidad en fin, es uno de los misterios más grandes que la humanidad alberga en su ignorancia. Además, coalicionado a la singularidad, decidi adjudicar un término antagónico en la intención pero análogo en significado ya que justamente habla sobre los límites a los que el hombre se ve condicionado por su horizonte, y mientras más lejos este el horizonte de la razón, más larga será su nariz, ya que más serán las mentiras que utilizará para autoconvencerse de que él mismo vive en un mundo real. Después de los horizontes de la nariz-razón, lo único que queda para la interpretación es la singularidad celestial.
Por eso les doy la bienvenida, y espero que disfruten mi bocanada de inspiración.
Imagen: http://www.alexgrey.com/
